Tampoco es nada agradable disfrutar de la calima¹
mientras me como las uvas. Pero sí es agradable estar en el pueblo,
donde me crié y viví hasta hace menos de tres meses, en invierno con
mantitas, estufa, mis cuatro gatitos y mi perrito. (Los cuales amo
con locura)
Me pierdo por los cerros de Úbeda, eso es algo natural mío,
perderme, por mi sentido de la orientación nulo, nulísimo y porque
puedo empezar hablando contigo de mi sabor de helado favorito (Por
cierto es el de menta con trozitos de chocolate) y terminar viendo
juntos vídeos de gatitos (Sí, siempre hablo de gatitos).
Odio profundamente la impuntualidad, no me gusta hacer esperar ni
que hagan que me aburra como una Ostra esperando. Me enerva que me
metan presión si no contesto un WhatsApp (¡Hola! Tengo más cosas
que hacer que estar pendiente al jodido móvil) No entiendo, nada,
pero nada de nada a la gente que se enfada si no le cuentas algo de
tu vida, de tus problemas o tus paranoias mentales. (para algo es mi
vida, señores. ¡son mis jodidas cosas!) No significa que no confíe en ti como para no contarte algo, que si estamos hablando cara a cara o con un
barraquito² de por medio pues seguramente me saldría contártelo,
pero así tan frío como es una red social o WhatsApp, lo siento, pero
no me sale. Y hablando de barraquitos, me encanta estar con mi chico
en una cafetería hablando de todo y nada con uno de por medio (Y
desde hace muy poco un croissant de queso blanco y mermelada de
arándanos se hizo mi desayuno favorito del mundo)
Pido perdón por todo, si te hago daño y si no también, si
bostezo, si estornudo... ¡no tengo remedio! Las gracias se las doy
hasta a mi padre si me da un trozo de pan con chorizo.
Soy una friki sin remedio. Deseo y sueño con hacerme unos diez
tatuajes y podría decir que doce de los diez son de cosas frikis. Un
momento... Eh... Sí, odio los números ¡Pueden conmigo!
Uso unas mil quinientas ,2 veces a diario la hipérbole. Amo las
esdrújulas y pienso que quien le pone la tilde donde es merece un monumento,
hay faltas de ortografía que me matan por dentro igual o más que la
falta de lealtad de las personas.
Tengo agorafobia, fobia a las personas, a las arañas, a los
saltamontes, a vivir sin chocolate y sin frutos secos. Y a mí misma,
para que mentir.
Me doy asco, o me daba, o no sé y es por eso lo que nació este
blog, mi cuenta en Instagram y mi canal en YouTube. Quiero empezar a
amarme, a verme con otros ojos, a valorarme, a pensar en mí... Tengo
taaaanto que aprender... Y espero que aprendamos juntos (Si es que me
leen, claro y si no me habrá servido para mí, que total es lo que
realmente busco)
Soy gorda, pero persona. Y no tengo más que decir.
¹ Calima: Polvo en suspensión, vamos respirar tierra que viene de nuestro cercano continente llamado África, porque si, le duela a quien le duela somos africanos, ea.
² Barraquito: Café, leche, licor del 43, leche condensada, (azúcar si quieres) canela, limón y un grano de café (pura decoración) ¡maravillas de la gastronomía canaria!
No hay comentarios:
Publicar un comentario