Lo cierto es que siempre me han afectado las criticas de "estás gorda", "eres muy fea", etc. Lloraba, lloraba mucho, aún siguen afectándome, pero quizás a menor medida ¿Por qué? Porque me quiero y me valoro más, y también, para que mentir, porque tengo en mi vida, por fin, a gente maravillosa que me ama por quien soy, por todo lo que valgo y me lo hace ver día a día. Y sé que siempre dicen "si no te quieres a ti misma nadie podrá hacerlo" y en parte, he de admitir que eso es mentira, pero quizás un día os cuente un poco porque pienso eso, ahora quiero contarles porque no me aceptaba, porque me afectaba lo que decían de mi y sobre todo quienes lo decían.
Tenía "amigas" que me decían, "las feas también tienen derecho a vivir, tranquila", un comentario bastante feo, la verdad. Y me afectaba, claro que lo hacía, sobre todo cuando me decían que no me decían de salir con ellas porque les espantaba a los posibles ligues. También dolía, pero soy una persona altamente manipulable, y hacían conmigo lo que querían, para que mentir.
Luego, conocí un chico, por un chat del mvl. Palabras bonitas, piropos... era una niña, tenía quince años y él me sacaba unos ocho años, creo que no fui consciente de los años que me sacaba hasta hace poco tiempo, pero bueno, realmente eso no importa, lo que interesa es como me hacía sentir a medida que pasaba el tiempo. Mal. Fatal. (Esto no lo sabe casi nadie, pero supongo que no tengo que esconderme ¿no? es algo que pasó, algo que me hizo crecer como persona, sufrir pero aprender.)
A mi me decían que no pegábamos ni con cola, yo rellenita, blanca de piel, el moreno, mucho más flaco que yo. Y claro, eso estaría mal visto, ¿dónde va un "buenorro" con una gorda? Pues en mi caso va directa a una relación de malos tratos físicos y psicológicos.

Con el tiempo mi madre empeoró y cuando falleció decidí pedirle un tiempo, necesitaba estar con mi padre, solos, en nuestro duelo, en nuestra "superación", y él no lo entendió, vino un día a mi casa, de buenas formas eso sí, hasta que entró en mi habitación, me tiro a la cama y me dijo que quizás lo mejor era que estuviera muerta yo y no mi madre. Le di la razón, la verdad es que así lo sentía, pero también le dije que como se atreviera a hacerme daño iba a gritar, que ya no le tenía miedo. Se quedó de piedra, notó que algo de mi lo decía con certeza, pero realmente no era capaz de gritar, yo lo sabía. Se fue al baño, volvió y me llenó de palabras bonitas, como al principio. Que si era su tesoro, que si blah, que si blah... Y le dije que seguía necesitando tiempo, que todo volvería a la normalidad, que no lo iba a dejar para siempre (Lo cierto es que por desgracia no le estaba mintiendo) que sólo era algo temporal, hasta que mi padre y yo estuviéramos algo mejor después de lo ocurrido. Y se fue. Me besó y se fue. Y yo me quería morir.

Al día siguiente me llamó, que me necesitaba, que no lo dejara yo le insistía en que no me llamara, que me diera tiempo, que estaba empeorando todo. Y me dijo que se negaba, que teníamos que estar juntos ya, que no pensaba darme tiempo, que seguro que lo que yo quería era follar con otros, y blah, blah. Le dije que no dijera tonterías, le colgué y apagué el móvil, varios días. Llamaba a mi casa, desconectaba el teléfono, y a los días llamó a mi padre, él no sabía (ni sabe) nada, por lo que me dio el teléfono sin decirme nada más que "es para ti" y sólo escuché decir, "exactamente soy para ti, porque eres mía o no eres de nadie más" y colgó. Me asusté, claro ¿cómo no hacerlo? Y tuve que encender mi móvil (era eso o dárselo a mi padre y que viera que no se me había roto y tener que contarle todo y no quería, ya bastante tenía él con lo de mi madre)
Pero no llamó, pero si se presentó un día a la autoescuela donde yo estaba empezando a ir, donde mi padre ilusionado me dijo que fuera que me sacara el carnet, que así podría salir donde quisiera cuando tuviera mi coche y poder vivir, que me lo merecía, pero dejé de ir, él se decepcionó y nunca ha sabido la verdadera razón.
Allí estaba él, por fuera, con un cigarro y mirándome con asco y odio "¿Qué? ¿te ves con otro aquí?" me preguntó mientras me agarraba con fuerza. Le pedí que me soltara y no lo hizo, hasta que alguien de la autoescuela pasó y me saludo. Luego me llamó lesbiana, tortillera, puta y mil cosas que olvidé cuando allí mismo me dio un puñetazo en una rodilla, disimulando que se ataba los tenis. Me salieron lágrimas y me susurro que me dejara de "mierdas" que siempre estaba igual, que todo eso lo merecía y que realmente se estaba quedando corto y me dijo que me tenía una sorpresa preparada en su casa, que me fuera con él.
Lo que pasó después mejor lo dejo para otro post, porque se está haciendo demasiado largo ¿no? ❤
Aviso: Gracias por leerme, mi intención creando estas entradas es poder superar cosas del pasado, desahogarme y si puede servir para alguien que haya pasado o esté pasando por algo así que sepa que se puede salir de este pozo.
He desactivado los comentarios y sobra decir la razón.
En ningún momento doy nombres ni daré, porque no lo veo necesario, lo importante es lo que cuento no saber quien me hizo todo esto.
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En ningún momento doy nombres ni daré, porque no lo veo necesario, lo importante es lo que cuento no saber quien me hizo todo esto.